Haciendo Historia: Militarizacion de la Asamblea Legislativa – 2020.02

Primera vez en la historia de El Salvador un presidente utiliza al ejército para tomarse la Asamblea Legislativa y amenaza con disolver el Congreso. Nayib Bukele organizó concentración con miles de simpatizantes frente al Órgano Legislativo el 9 de febrero de 2020 y dio un ultimátum de siete días a los diputados si no ceden a su presión y autorizan la negociación de un préstamo de $109 millones.

Llamó a los diputados “sinvergüenzas” y “criminales”, afirmó que estaban cometiendo una ilegalidad al no asistir ese día al Congreso y recordó a sus seguidores un artículo de la Constitución, el 87: “El pueblo tiene el derecho a la insurrección para remover a esos funcionarios y restablecer el orden constitucional”. En los días siguientes había jugado con la posibilidad de disolver el congreso si los diputados no acudían a la cita.

El diputado Guillermo Gallegos, vicepresidente segundo de la Asamblea, fue llamado por el encargado de protocolo en casa presidencial para comunicarle que, fuera de cualquier protocolo, Bukele entraría al salón de la Asamblea Legislativa.

Durante esta visita el presidente se hizo acompañar de un grupo del ejercito fuertemente armado y entro en el salon de la asamblea, faltando de esta manera al respeto de la institución y mostrando su primer demostración publica de altanería. Se dice que Nayib murmuro dentro de el salon azul: “Ahora creo que está muy claro quién tiene el control de la situación” Todo los simpatizantes se dieron via pantallas en las afueras de la asamblea, cuenta que rezo dentro de el salon azul y salio diciendo que Dios había hablado con el (otra muestra del populismo, usando la religion como medio de convencimiento).

El presidente Bukele dijo en su discurso lo siguiente: «El pueblo salvadoreño completo sabe, nuestros adversarios saben, la comunidad internacional lo sabe, nuestra Fuerza Armada lo sabe, nuestra policía lo sabe, todos los poderes fácticos del país estaban claros de que si quisiéramos apretar el botón, solo apretamos el botón”, para muchos esto fue una expresión de condescendencia hacia los diputados, para otros fue una amenaza directa a el organismo de alto poder en el gobierno, Pero para el mundo fue un golpe de estado técnico, que va en contra de la constitución.

La historia responderá a varias incógnitas de este día: Se pedían $109 millones que nunca se supo la razón o fin de este dinero, como llego toda esta gente a este lugar si no fue con el uso de recursos del gobierno. Que razón tenia la fuerza armada de entrar a este recinto en la cantidad y preparación llevada a cabo, la protección del presidente en un edificio gubernamental no necesita esta nivel de seguridad. Habla con Dios por medio de una oración musulmana.