El Salvador, un pais que vive en la sangre, y se extiende a donde uno vive. Natalia, te robaste RISAS y CARCAJADAS!

Esta en la sangre de muchos de nosotros el salir de nuestro pais en busca de nuevos y mejores horizontes, pero el Salvadoreño no deja su patria atras. Siempre existe una cadena de amor que nos une a nuestro terruño y a nuestra gente.

Sonrisas que embriagan

Un ejemplo vivo es la ayuda a nuestros «cipotes» para que gozen sus años, Gracias Natalia Mendoza por traer a la comunidad de «La Dalia» un dia de luz a nuestros chicos con piñatas, refrigerios, esperanza ,sonrisas y explosiones de carcajadas.